¿Conformarse con la decadencia de España?
Seré un obstinado optimista, pero los españoles sacamos fuerzas de la flaqueza, nos oponemos a los tiranos, hacemos grandes gestas, no nos dejamos engañar, somos orgullosos, no nos conformamos con ser colonia.
Rafael Gandullo Román
Trenes entre algodones, servicios públicos colapsados, pensiones en el aire, pobreza al alza, ministros desaparecidos, corrupción a raudales, inmigrantes ilegales inadaptados, presidente del gobierno sacando conejos de la chistera para desviar la atención de todo lo demás…
Y la culpa de todos los males para parte de la población y de los que gobiernan es de la derecha, de los machistas, de los autónomos, de los empresarios, de los negacionistas, de los jueces,de los medios de comunicación no afines y un largo etcétera. No el Gobierno central formado por PSOE y Sumar, no los ejecutivos autonómicos manejados en su mayoría por el PP. Podríamos hablar también de los ayuntamientos y diputaciones, pero eso lo dejamos para otro momento.
No, la culpa de la decadencia de España resulta que es de un ente abstracto y heterogéneo pero bien organizado paradójicamente, que no mete mano en el BOE pero que cuenta con un supuesta influencia oculta para joderlo todo.
Y así avanza este país, con cada vez peor nivel de vida con respecto a sus vecinos europeos, con un invierno demográfico, con la normalización de ver a políticos en procesos judiciales día sí y día también, con la supuesta rivalidad entre PSOE y PP que luego se traduce en graciosa amistad en Bruselas, con el encarecimiento de productos básicos.
En definitiva, vivimos en una pendiente peligrosa, donde poco a poco somos más pobres, más viejos y estamos más desinformados. Ante esto, ¿hay esperanza?
Es mi opinión personal esto, pero sí. Seré un obstinado optimista, pero los españoles sacamos fuerzas de la flaqueza, nos oponemos a los tiranos, hacemos grandes gestas, no nos dejamos engañar, somos orgullosos, no nos conformamos con ser colonia.
Por eso, es hora de actuar, de moverse, de rebelarse, de crear una alternativa sólida a todo este despropósito. Predicar con el ejemplo, denunciar la injusticia, perseguir el saqueo del Estado. Ya es hora de despertar.
