EL ALCALDE INOPORTUNO
¿Se puede ser más torpe? Se podrá, pero el alcalde no ha encontrado la forma todavía…
Antonio Mora
Los sevillanos nos fuimos de vacaciones con el escándalo de un alcalde de Sevilla y una ultraizquierda empeñados en poner la primera piedra para convertir el Polígono Sur y alrededores en una zona No Go. Poco importaron las protestas de los vecinos y del tercer partido de la corporación municipal, que les había ayudado a sacar los anteriores presupuestos porque, aunque a Sanz se le olvida, el PP no tiene mayoría absoluta.
En la magnanimidad de “José Luis, el de las obras contra los ciudadanos”, ”el agresor de Sevilla este”, en Sevilla se hacen consultas populares sobre la Feria y sobre los toldos, pero no sobre si tu barrio va a ser más inseguro, si las mujeres tendrán que “vestir de otra manera para no provocar”, si los van a despertar con sus llamadas a la oración por megafonía, si los comercios ya no podrán vender alcohol o productos ibéricos, si las viviendas de la zona se van a depreciar de tal modo que sólo los van a comprar los musulmanes, si les cortarán el tráfico cuando decidan rezar en la calle, si vivirán situaciones antihigiénicas cuando llegue la fiesta del cordero, o si Sevilla se va a convertir en un polo de atracción de toda la inmigración musulmana en Andalucía con sus yihadistas, quintacolumnistas del enemigo marroquí, etc.
Como el sentido de la oportunidad no está entre las virtudes de Sanz, se le ocurre a la criatura autorizar una mezquita (con más avíos) precisamente cuando Marruecos invade España y cualquier sevillano tiene claro que el enemigo marroquí nos ha atacado a todos. ¿Se puede ser más torpe? Se podrá, pero el alcalde no ha encontrado la forma todavía…
Por cierto: ¿de dónde viene la financiación de esas obras? Porque la ultraizquierda critica mucho a los “fondos buitre”, pero de los “fondos camello” no dicen nada de nada. ¿Qué le pasa en Sevilla a esa izquierda que va desde el PP a la ultraizquierda? ¿Les han regalado a todos unas bandejas de esos pastelitos empalagosos de miel, pistachos y almendras? Es sólo una broma, claro. Pero, ¿les va a dar tiempo a quitarse la pringue de las manos antes de volver a pedir el voto a los sevillanos en las próximas elecciones? Me parece a mí que no. A ver si todos los sevillanos nos enteramos de una vez del modelo de ciudad que tiene Sanz en la cabeza: zona No Go en la periferia y el centro para los turistas. A los sevillanos ya nos llamará para que paguemos el IBI cuando toque.
