ESPAÑA INVADIDA
Diferencia de renta hay entre Algeciras y Gibraltar, o entre España y Andorra, pero los españoles no vamos por ahí invadiendo a nadie…
Antonio Mora
Una vez acreditada la dejadez y complicidad del gobierno español con el enemigo marroquí, resulta inevitable establecer paralelismo con el entreguismo cobarde y traidor de la casta dirigente española que dio paso a la Guerra de la Independencia contra el invasor francés. Entonces, como ahora, monarquía, alto clero, gobierno, funcionarios e intelectuales …se declararon “afrancesados” y, despreciando a su propio pueblo por desconocer “los ideales de la ilustración” lo vendieron a Napoleón.
Lo hemos visto. Miembros de nuestro propio gobierno han acusado a nuestros compatriotas ceutíes de “xenofobia”, “racismo” , “violencia”, “miedo subjetivo”… El propio presidente, tras un mes de vacaciones desentendiéndose de la suerte de los ceutíes, ha explicado en una entrevista masaje que es un tema “estructural” y que los ceutíes han de acostumbrarse y comprenderlo por la diferencia de renta que existe a ambos lados de la frontera. Diferencia de renta hay entre Algeciras y Gibraltar, o entre España y Andorra, pero los españoles no vamos por ahí invadiendo a nadie…
Si los españoles pudimos entonces, merced a la guerra de guerrillas, derrotar al ejército más poderoso de su tiempo, la batalla contra este nuevo invasor, por mucho que “la casta” nos haya vendido, puede y debe darse, porque podemos ganarla. Ante la agresión híbrida, cabe una guerra económica, una guerra de guerrillas también híbrida, de los españoles, dado que nuestro ejército de la señorita Pepis sólo tiene autorización para poner tiritas al enemigo y la acción diplomática está en manos de los traidores. Se trata de boicotear los productos producidos en el país enemigo. Y lo primero, es identificarlos, denunciando a las empresas que, en España, los venden y, a las empresas españolas deslocalizadas a tierras enemigas. Ya hay proyectos de App para ello, pero no estaría mal que la denuncia se amplifique al máximo. Recordemos a los españoles ceutíes que están en primera línea: NO LES PODEMOS FALLAR.
En textos sucesivos me haré eco de estos productos y posibles sustitutos. No todos van a ser españoles, pero recordemos que “el chorizo se come a rodajas”. Pero pretendo ir más lejos: los españoles deben conocer qué empresas “españolas” se han olvidado de sus obligaciones de patriotismo (Responsabilidad Social Corporativa) y también olvidarse de hacer turismo en el país enemigo. Asimismo, toca buscar el apoyo exterior, en otros países, para que otros ciudadanos de otras partes, nos ayuden en el boicot.
Dos cosas más: la operación “paso del estrecho” de este año no debe permitirse o, al menos, hay que dificultarla todo lo posible. Y hay que recoger firmas para exigir al gobierno de Marruecos en España que los invasores en Ceuta sean reubicados en los islotes españoles, además de cerrar un acuerdo con Argelia y Mauritania para que acepten retenerlos allí, como modo de desincentivar próximas invasiones.
En esa UE, que es cualquier cosa menos democrática, existe la posibilidad de escribir al europarlamento exigiendo la retirada de cualquier tipo de ayuda económica al invasor. Denunciar la diferencia de trato a los agricultores y pescadores españoles frente a sus competidores marroquíes. Ayudará recordar los nombres de los corruptos del Moroccogate o Qatargate y la lista de gerifaltes socialistas españoles con intereses personales en Marruecos. Y, por supuesto, la final del Mundial 2030 no se sigue y se boicotea a los anunciantes si, como pide en su soberbia el invasor, se celebra en Casablanca.
