Y GUARDIOLA TENDRÁ QUE PACTAR
El Partido Popular ha hecho el ridículo al perder dos escaños. Del PSOE mejor ni hablar.
Pablo Gea
Los populares están que no dan ni una. Ni en Extremadura ni ahora. Todos estos comicios inútiles para acabar de vuelta a la casilla de salida, o aún peor. Inútiles para la ciudadanía si no se considerase que la subida de Bambú es perjudicial para sus intereses. La estrategia del Partido Popular se demuestra fallida en todos los sentidos, y en espacio muy corto de tiempo. La falta de acuerdo para los Presupuestos abocó a la convocatoria electoral. En Extremadura y en Aragón. Lo que subyace aquí es la estrategia de desgaste que el PP se trae con Vox y a la que quiere someterle. Al negarse a aceptar sus legítimas peticiones, le coloca en la posición de no poder apoyar sus Presupuestos a cambio de un plato de lentejas. Al negarse, los populares recogen el guante para acusarle de no ser un partido con responsabilidad de gobierno y lealtad institucional, viéndose abocados a convocar elecciones.
Un relato cocinado en las entrañas de Génova para situar a Vox en un escenario binario en el que, sea cual sea la opción por la que se encamine, pierda. Pero el error de cálculo ha sido brutal. En Extremadura, María Guardiola ha hecho todo lo que ha estado en su mano para impedir un acuerdo que la invista como Presidente. Lo ha hecho a la espera del resultado en Aragón. Y ahora, que el PP pierde 1,24 puntos y pasa de 28 a 26 escaños, no va a tener más remedio que allanarse y aceptar lo inevitable. Pese al gesto tremendo de hipocresía que para ella supondrá, dado que su discurso más influido por Irene Montero que el por el Soberanismo difícilmente resistirá tener que gobernar con los machistas ultramontanos con los que ella, ni en sueños, se sentaría a acordar nada.
Ahora Vox sube 6,64 puntos y obtiene 14 escaños. Que hubiesen sido más, llegando al empate técnico con el PSOE si el dardo de Alvise no hubiera hecho de las suyas. En cualquier caso, una derrota catastrófica para el PSOE de Pilar Alegría. Que es el PSOE de Pedro Sánchez. Una victoria total para Bambú, que expone las vergüenzas de un Partido Popular que no tiene ideología ni discurso propios, entregado a ese proyecto suicida que virar hacia la socialdemocracia para pescar a exvotantes del PSOE. Sin darse cuenta de que este voto se está yendo precisamente a Vox, al que se percibe como la alternativa al bipartidismo. Porque de eso, y no de otra cosa, van estos comicios en cascada, cuyo remate serán las Elecciones en Andalucía.
El eje se ha movido, y hay quienes quieren entenderlo y quienes no. Los motivos y las lógicas del voto han saltado por los aires. Las certezas de antaño son las incertidumbres de hoy. En Vox tienen que estarles agredidos al Partido Popular. Que sigan a así.
