LOS SESENTA Y UNO DE LA CLOACA
Aprovecharse de los mayores, de los ignorantes o de los ingenuos es, simplemente, asqueroso. Y los 61 de la cloaca lo han hecho.
Antonio Mora
Recientemente hemos sabido, a través del programa Horizonte, de la existencia de 61 “periodistas” que colaboran habitualmente con la cloaca del PSOE. Y, ¡ojo!, no todos operan en “medios de izquierda”. Si bien no hay que ser muy espabilado para saber quiénes son algunos de ellos, porque todos hemos visto actuar a lo que se ha denominado “el equipo de opinión sincronizada” o, directamente, “la Sincronizada”, confieso que me encantaría que, a través de la investigación de la UCO, se determinase y publicase la totalidad, con sus nombres y apellidos.
Han hecho daño, envenenando con sus mentiras, cancelaciones y acusaciones, con sus ocultaciones y con su sectarismo, a una gran cantidad de españoles que, por edad o ignorancia, “sacralizan” lo que sale por televisión, radio o prensa escrita. Aprovecharse de los mayores, de los ignorantes o de los ingenuos es, simplemente, asqueroso. Y los 61 de la cloaca lo han hecho. Son los del bulo de la bomba lapa a P.S.; los que quitan tiempo a noticias sobre juicios al entorno del PSOE; los que “encuentran” dos DNIs al juez Peinado; los que se callan sobre el robo inmenso de los EREs andaluces; los que no mencionan el abandono a las víctimas del volcán de la Palma, de la DANA, del Apagón o de Adamuz; los que se engolan con las mentiras de logros económicos que sólo son manipulaciones estadísticas (otra vez lo de los brotes verdes); son los que siempre dicen “ultraderecha” para referirse a VOX, pero nunca “ultraizquierda” para referirse al batiburrillo comunista de Podemos o Sumar; son los que ya no hablan de Milei porque ya no hay mentira capaz de esconder sus éxitos económicos; los que se escandalizan de que Trump gobierne “ para los americanos” y no como el PPSOE, que lo hace para las élites corruptas europeas y los lobbies chinos, qataríes o marroquíes; son las que investigan quién ha votado a VOX en Marinaleda, pero no cuentan mucho sobre el hartazgo soberanista en Irlanda e Inglaterra; quienes pusieron dos países nuevos en el mapa: “Hombrelandia” y “Jovenlandia”; son los “abajo firmantes” de manifiestos contra los únicos periodistas que sí se atreven a hacer preguntas comprometedoras al gobierno ante el silencio ovino y caprino de la mayoría de los periodistas acreditados en el Congreso. En fin, los que “repasan” con sus falsedades la educación woke que se da en las aulas escolares a los españolitos. Ése es su trabajo. Por eso cobran. Y si alguna vez hay un gobierno honesto que de verdad quiera arreglar España, esta “carcoma” debe ser apartada para que no haga más daño.
En “¿Arde París?”, Larry Collins y Dominique Lapierre relatan que, tras la liberación de París por parte de los aliados -ese París que Hitler había ordenado incendiar y destruir al general Choltitz antes de que los alemanes se retirasen- la gente enfurecida hizo desfilar a las mujeres que habían “confraternizado” con los “boches” (así denominaban despectivamente los franceses a los alemanes que habían ocupado la ciudad y cometido todo tipo de tropelías). Iban todas rapadas y con un cartel colgado del cuello donde podía leerse “he puteado con los boches”. Leí esa novela histórica hace más de treinta años. No sé por qué me ha venido este recuerdo, precisamente ahora, a la memoria. Será cosa de la edad…
